UNA ENTREVISTA DISCRIMINADORA E INSULTANTE Tuve 3 entrevistas en mi proceso de selección. La primera fue con un integrante del equipo de Toselli y las siguientes con dos directores distintos. Las dos primeras entrevistas, una con el integrante del equipo, y la otra con uno de los directores, fueron excelentes. Mostraron mucho interés en mi perfil, me hicieron preguntas acordes al puesto y para saber más sobre mí, me informaron sobre cómo era la propuesta laboral y sobre cómo era el manejo general de la empresa, cuáles son sus fortalezas y debilidades para saber a qué me enfrentaba. Ambas entrevistas fueron muy satisfactorias, dinámicas y respetuosas, donde se notaba un gran interés por ambas partes. La tercer entrevista, con uno de los directores, fue totalmente lo opuesto, donde no se mostró interés por mi perfil profesional, ni por hablar sobre el puesto del trabajo o la empresa. Además de la impuntualidad y la mala predisposición, predominó el interés personal e ideológico, por sobre lo laboral. El director parecía estar más interesado en exponer sus pensamientos políticos, sociales y transfóbicos, haciendo alarde del orgullo de tener posturas ultras conservadoras, para entre medio buscar cuestionar cuáles eran mis posturas ideológicas y ponerme en un lugar totalmente incómodo. La entrevista se cortó rápidamente por compromisos que él tenía, haciendome saber que había sido insuficiente para él, siendo que no tuve oportunidad de hablar sobre mi trabajo, y que me iba a avisar para tener una siguiente entrevista con más personas del equipo. El aviso nunca llegó, tuve que preguntar si había novedades y a los días me avisaron que continuarían con otros perfiles.