Fui contactada por LinkedIn, la reclutadora me brindó información clara sobre las responsabilidades del puesto y el perfil requerido. El proceso constó de tres etapas: una entrevista inicial con RRHH, una segunda instancia con la Account Manager de la empresa y, finalmente, una reunión con el cliente. Todo el proceso fue ágil y transparente, con una comunicación fluida en cada fase.