La entrevista fue con la persona de HR en España y, durante la conversación, intentamos cuadrar la fecha para la segunda entrevista con los managers. Como no encontrábamos fácilmente un horario que encajara, empezó a presionarme para aceptar una de las horas propuestas. En un momento me comentó que tenía que decir que sí a la hora que proponían, ya que ella no podía decirles que no a los managers.
Personalmente, este enfoque me resultó incómodo, ya que habría preferido tener algo más de flexibilidad para coordinar una hora que realmente funcionara para ambas partes.