La duración de un cartucho de purificador varía mucho, pero generalmente es de 3 a 12 meses, dependiendo del tipo de filtro (sedimentos, carbón activado, ósmosis inversa), la calidad del agua y la frecuencia de uso, pudiendo ser hasta 13,500 litros o un año para algunos filtros, y recomendándose reemplazos entre 3-6 meses para sedimentos y 4-6 meses para carbón activado simple.