Primero me entrevisto una consultora. Muy buena experiencia. Luego quién decía ser participe del board de la empresa con referencia a la parte de HR. Luego los dueños. Malísima esta última experiencia. Todo el tiempo mirando el reloj, faltaban el respeto interrumpiendo constantemente sin dejar de terminar ideas. Querían siempre destacar ellos. Pregunta constante y cliché: "que aportarías a la compañía" como si el proceso de selección fuera un instrumento de reconocimiento de habilidades y competencias rígidas y sin contexto sobre la organización y los procedimientos, para poder dar una respuesta servil y no tan "superficial" como: "lo que la empresa necesite para crecer". Me sentí todo el tiempo cuestionado, con preguntas tales cómo "pero eso consideras un logro?" o "eso no fue lo que te pregunte".